La propuesta invita a recorrer unas 60 locaciones entre casas particulares y edificios de la ciudad. Cuenta con la participación de unos 250 voluntarios y busca abrir lugares que habitualmente no son accesibles al público para experimentar la arquitectura desde otra perspectiva.
Los arquitectos organizadores, Lisandro Rolón Luna y Martín Mignona, destacaron la complejidad y el entusiasmo de la propuesta en diálogo con La Siesta es Sagrada: "Tenemos mapeadas 200 y pico de obras, de esas el catálogo se cortó a 60 por cuestiones de alcance y de logística nuestra para no abarcar tanto el festival en esta primera edición". Asimismo, resaltaron el carácter dinámico y colaborativo del recorrido: "Cada uno puede armar su recorrido como le convenga a cada uno, no es que a tal hora tenés que estarlo. Entonces se genera todo un movimiento en la ciudad al mismo tiempo de gente yendo para un lado o para el otro".

