Tras lo ocurrido en la Línea B, Néstor Segovia, secretario General de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro analizó “que hubo una política de la empresa y algo de la política” porque “la fiscal no tiene argumentos legales para las detenciones” y “con el gobierno de la Ciudad veníamos hablando bien”. “Quieren tapar la crisis” con el despliegue de la fuerza: “se llevan presos a los trabajadores cuando hay ladrones por doquier en la calle. Estamos todos locos”.
Ayer, en la cabecera de la Línea B de subte en CABA se llevaron detenidos a 4 delegados que llevaban adelante una medida de fuerza y el sindicato declaró el paro por tiempo indeterminado hasta su liberación. Ahora el servicio funciona con normalidad, pero durante el día se realizarán diferentes asambleas porque el sindicato enfrenta cargos por asociación ilícita.
En contacto con Radio Provincia, Segovia insistió “lo que pasó fue medio raro. Hace rato que la empresa viene sancionando compañeros, generando problemas y contratando tercerizados para precarizar nuestro trabajo”, y pese a eso, “nosotros veníamos tratando de ordenarnos y buscar soluciones. Pero la empresa iba avanzando e iba abusando de toda esa confianza o estaban provocando para que explote el conflicto”.
Seguido, contó que “Como el conflicto no ocurría lo buscaron. Hay un jefe nuevo en la línea B. Tiene 5 o 7 días y discute con un compañero y lo suspende. Eso desencadenó todo” porque “es un provocador”. Y agregó que “le voy a hacer una denuncia a este hombre” porque con su conducta “se rompió la paz social. El Gobierno tiene que tomar cartas en el asunto, convocar al gremio, al Jefe y la empresa”.
Segovia contó que ante las constantes provocaciones de la empresa se toma “la medida que de realizar la apertura de molinetes” y “como son ‘propiedad privada’, hay una fiscal que lo tomó como una contravención. Entonces, les pidió los documentos a los delegados, ellos se negaron y los llevaron detenidos”, describió.
El delegado agregó: “Fue una cacería o una muestra para disciplinar a la clase trabajadora” y le aclaró “a la sociedad que el paro que le siguió no fue programado, lo hizo prácticamente la policía porque se llevaron presos a los compañeros. Y no nos vamos a quedar con las manos cruzadas cuando tocan a uno de nosotros”.
Finalmente, afirmó que “el subte se va a defender como siempre. Confío en la clase trabajadora, en la CGT y en las dos CTA. Todos sabemos a dónde apuntan los gobiernos de derecha. Y siempre el que pone el cuerpo es el movimiento obrero, por eso nos dicen vagos… Pero va a llegar un momento que la gente también va a salir a decir basta”.
Por su parte, Daniel Erviti delegado gremial del sector de estaciones de la Línea B del Subte de Buenos Aires insistió: “No podemos creer el proceder de la justicia porteña” que le inicia una causa judicial al sindicato por asociación ilícita y denunció persecución “contra los trabajadores” porque se les impide “expresarse y hacer reclamos que están avalados por la Constitución”.
En contacto con Radio Provincia, el también referente de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP – metrodelegados) señaló que la justicia porteña “tiene una mirada para un lado pero por el otro obvia todo” ya que atiende la cuestión de los molinetes pero mira para otro lado cuando se denuncia que hay asbesto en los subtes o se incorporan tercerizadas para hacer tareas convencionales, entre un montón de otras cosas que se hacen desde la empresa y son ilegales.