Juan Enrique Romero opinó sobre el comportamiento de los perros y la educación que deben recibir luego de que un nene de 4 años muriera tras ser atacado por un pitbull en una vivienda de la localidad de Francisco Álvarez, en Moreno. El hecho ocurrió este sábado, cuando el menor se encontraba al cuidado de su madrina, quien se había ausentado momentáneamente de la casa. Luego de la tragedia, la Justicia dispuso la aprehensión de la mujer por el delito de homicidio culposo.
El médico veterinario enfatizó que "no es un tema de razas" y recordó que el premio Nóbel en Medicina, Konrad Lorenz, precisó que "en las especies gregarias, en los seres humanos, perros y caballos, por ejemplo, el 80% del comportamiento definitivo lo da el ambiente y lo genético solo influje en el 20%". Por lo tanto, señaló que "es el ambiente lo que tenemos que modificar", al tiempo que pidió "no echarle la culpa a las razas, porque al hacerle ponés un parche en la deficiencia del ser humano y del Estado que quita presupuesto a la educación, entre ellas, a la educación humanitaria, que incluye saber criar a un perro, que hoy son familias interespecíficas".
Agregó que "si es un perro de porte y potencia como los pittbul y los dalmatas, no importa la raza, porque la crianza define todo". Seguido, sumó que "los perros no se crían solos. Necesitan un desmadre a los 60 días de edad, y normalmente se hace a los 35 días porque las personas se los quieren sacar de encima y de esa manera no les dan tiempo a vincularse con sus hermanos y mamá, que enseña los límites".
En tanto, señaló que "un porcentaje altísimo de los hechos ocurren con niños", por lo que "me parece maravilloso que hayan juzgado a la madrina por abandono de persona: no podés dejar a un perro solo con un niño de 4 años".
A su vez, detalló que "hay que vincular a los perros, no encerrarlo por sanidad, porque los primeros meses son muy importantes en la sensibilización. Se tiene que vincular con otros animales para evitar enfermedades de congnición", mientras que "luego de esto, se educa con pautas básicas".
En ese marco, concluyó que la conducta de los animales "no tiene que ver con las razas sino con el porte, y cualquier perro con más de 15 kilos de peso puede ser potencialmente peligroso porque tiene potencia de mordida y tamaño".