Mañana se cumplen cincuenta años de La Noche de los Lápices, cuando un grupo de tareas a cargo de Ramón Camps, entonces jefe de la Policía de la provincia de Buenos Aires, secuestró a seis estudiantes secundarios en La Plata. La fecha, símbolo del terrorismo de Estado, será recordada con movilizaciones y con un acto académico de gran relevancia: la Universidad Nacional de La Plata entregará el título de Doctor Honoris Causa a los sobrevivientes.
En ese marco, Emilce Moler, una de las jóvenes que logró sobrevivir, expresó, en diálogo con FM Provincia que “realmente un acto que nunca había pensado, que colma de satisfacción y reparación. Generalmente un Honoris Causa es por méritos profesionales, académicos o culturales, pero en este caso también está atravesado por el dolor y las ausencias; va a ser un momento de emociones encontradas”.

Moler recordó su detención el 17 de septiembre de 1976 y el horror vivido: “Resultaría impensable proyectarme a 50 años, donde todo era desolación. Yo pensaba que no iba a ver nunca más a mis compañeros, que en cualquier momento se iba a abrir la puerta de una cárcel y los íbamos a volver a ver”.
Seguido, subrayó que la construcción de la memoria fue un proceso arduo porque “después vinieron años de mucha soledad; quizá las nuevas generaciones se ubican en marchas llenas de banderas, pero esa fue una construcción que costó mucho, a base de contar y narrar. Todo se construye: las ausencias y las memorias también”.
Sobre el presente, Moler destacó la importancia de que los jóvenes disfruten los logros alcanzados, pero también los llamó a defenderlos: “Me parece fantástico que disfruten lo que conseguimos” pero “tengo ganas de pedirles que lo defiendan, porque costó mucho”.
Finalmente, advirtió: “Estemos atentos porque estamos viviendo momentos en que, sin que sea una dictadura, hay una pérdida de derechos y de libertades individuales tan significativas que no podemos decir que es una democracia plena”.
La entrevistada manifestó que hay que tener “cuidado con las señales que van indicando que se está deteriorando la democracia, porque después no sabemos lo que viene. Hay que darle densidad a la democracia, que se involucren porque todo ayuda a sostener lo que tenemos”.
En ese marco, agregó: “Cuando hay personas que dicen barbaridades hay que redoblar los esfuerzos y hablar. Algunos no sólo niegan los hechos, también los reivindican; otros no la niegan pero la minimizan. No podemos permitir eso, no hay nada que haga un civil que merezca la tortura y desaparición por parte del Estado”.