En comunicación con "El Repaso", por Radio Provincia, Eduardo Malgnino aclaró que los casos de Colombia y Venezuela “son absolutamente diferentes”. “Si bien comparten una placa, que es la Sudamericana, en Venezuela interviene la del Caribe que se mueve en forma lateral. Además, los sismos tuvieron una profundidad de 10 y 20 metros, muy cerca del terreno y eso los hace tan destructivos”.
Agregó que “para el caso de Colombia cambia bastante el panorama. Si bien comparte la misma placa que es la sudamericana, en este caso está en colisión, está chocando con una placa oceánica que está del lado del océano Pacífico, que es la placa de Nazca. Cuando chocan estas dos placas, una se mete debajo de la otra. Además, el foco de ruptura inicial estuvo a 100 kilómetros de profundidad”.
Luego aclaró la diferencia entre la predicción y la prevención. Indicó que “predicción significa específicamente ponerle hora, día, semana, mes, año, lugar e intensidad a un sismo próximo. Todavía no lo podemos hacer. Ahora si se van observando todas las variaciones que se van produciendo en la tierra, que modifican el campo eléctrico y el campo magnético, uno puede predecir que está en las vísperas de un sismo, pero no se puede ponerle una fecha exacta”.
En esa línea comentó que “los chinos trabajan mucho con la conducta que tienen los animales. Las aves, por ejemplo, vuelan orientadas por el campo magnético y cuando hay una variación, tienen un vuelo errático” que los alerta, pero a veces falla.
“Se necesita un método infalible” – recalcó Malagnino “pero todavía no lo tenemos, pero con la velocidad con que estamos avanzando en el conocimiento, justamente en la ciencia de la tierra, yo presumo que en algunas décadas más vamos a tener esa posibilidad”.
Consultado si podría haber nuevos temblores en países cercanos como Argentina y Perú, el entrevistado respondió: “vinculados con los episodios de sismicidad que hubo en Venezuela y Colombia no, porque no funciona así nuestro planeta. Nosotros tenemos un planeta partido en varias placas rígidas que tiene cada una su movimiento particular. Lo que pasa en Colombia no tiene nada que ver con lo que está pasando con esa placa sudamericana acá, por ejemplo, en la costa chilena y la parte de Mendoza y San Juan”.
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