En diálogo con La Siesta es Sagrada, comentó que la exposición consiste en un recorrido por las 4 décadas de su producción artística, a la que calificó como “siempre muy alegre, colorida, pop y bastante hiperrealista: La gente se cree que son fotografías, pero son todas obras pintadas con pincel a mano”.
En ese sentido, comentó que “es divertido, porque el cuadro más viejo es de fines de los 80’, algunos espectadores me decían que son fotografías, luego plotters, y hoy me dicen que son inteligencia artificial, pero son pinturas tradicionales”.
Finalmente, expresó: “Siento que estuve de vacaciones 40 años, nunca hice otra cosa que no sea pintar. Lo hago 8 horas por día y lo disfruto, no lo siento como un empleo. Hay gente que me dice que soy como un niño, y les respondo ‘bueno ya voy a crecer y voy a tener un trabajo”, concluyó.
Instalaciones, esculturas, objetos interactivos y piezas de colecciones públicas y privadas, podrán verse en el Pasaje Dardo Rocha.