Por Radio Provincia, afirmó que la administración de Javier Milei “ha hecho un uso bastante astuto de cuestiones comunicacionales”. De esa manera, se refirió al paquete de proyectos que el Presidente envió al Congreso, que incluye la modificación de la Carta Orgánica para el Banco Central (BCRA), una regla de equilibrio en las cuentas públicas permanente y cambios en los mercados de capitales y de seguros.
El docente de Finanzas Internacionales de la UNLP y la UBA, explicó que con estos anuncios busca cumplir tres objetivos al mismo tiempo: “El primero es distractivo, dado que no tiene instrumentos para solucionar los problemas más cruciales de la economía, que tiene a un 15% con mucho crecimiento, mientras que el 85% está estancado o decreciendo”.
En segundo lugar, el investigador del CONICET, planteó que “trata de cumplir un requisito del FMI, ya que otros, como la reforma jubilatoria, no lo va a poder hacer”. Por último, resaltó que “dado que es posible que pierda las elecciones, intenta dejar un Caballo de Troya al futuro gobierno en el Banco Central, que esté muy ligado a su ideología”.
Carrera advirtió que le llamó la atención que “se hable del endeudamiento del Gobierno con el Banco Central, y se lo prohíbe, lo cual me parece muy interesante”. No obstante, apuntó que “no se dice nada del endeudamiento con los mercados privados y el Fondo Monetario”. En tal aspecto, consideró que “si vamos a pasar al Congreso el control de la política monetaria, también habría que traspasar el control de la deuda porque hemos tenido shock de deuda que terminaron mal y por eso después terminamos emitiendo”.
Por otra parte, opinó que “sería de una caradurez tremenda dejar a (Santiago) Bausili” en la institución, porque pese a que “es una persona que aprecio y está preparado, es el socio comercial de toda la vida de Caputo. Por lo tanto, no sería independiente en el próximo Gobierno”.
El economista aseguró que la cadena nacional de Milei “me hizo acordar a los momentos complicados de la convertibilidad con De la Rúa, donde se hacían grandes anuncios para tratar de torcer las expectativas, y hacía todas estas bombas de humo, pero hay que dar una discusión seria”. Según postuló, “lo peor que podría hacerse es que esto salga como una imposición y sin consenso”, por cuanto “si no sale como grandes políticas fruto de los acuerdos, si no a partir de la polarización, luego se terminan revirtiendo”.