Por Radio Provincia, el investigador principal del CONICET se refirió al informe "Jóvenes vulnerables en la Argentina: Condiciones de vida, creencias y expectativas sobre el futuro", que fue elaborado por integrantes del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires. El estudio reveló que casi la mitad de los jóvenes argentinos vive en condiciones de vulnerabilidad, entre los cuales se encuentra un núcleo crítico que quedó fuera del sistema educativo y laboral, sin perspectivas de búsqueda activa.
Al respecto, Esquivel dijo que el trabajo es el resultado de una encuesta realizada de forma presencial a mil jóvenes vulnerables entre 18 y 29 años, y definió que “vulnerables son aquellos jóvenes que tienen un nivel de instrucción que no arriba a los estudios secundarios, y forman parte de hogares con privaciones económicas y alimenticias”, entre otras. De todos modos, aclaró que “nosotros pensamos la vulnerabilidad en términos multidimensionales, no solamente a aquellas que involucran a aspectos económicos, sino también subjetivos y simbólicos, expresados en la salud mental y expectativas a futuros”.
El director del estudio explicó que “hay un entramado de carencias que están interligadas” y precisó que “nos encontramos con déficit en las trayectorias educativas, dificultades para llegar a fin de mes, inserción laboral informal”. Se trata de “circunstancias que impactan sobre el bienestar subjetivo y se asocian con situaciones de ansiedad, dificultad para dormir, tristeza persistente y consumos problemáticos”.
El entrevistado expresó que “la vulnerabilidad no es homogénea” y detalló que “antes había un doble ni, pero ahora vemos un segmento preocupante de jóvenes (cercano al tercio de los encuestados) que no estudian, trabajan ni buscan trabajo”, lo cual “tiene que ver con que durante décadas la educación y el trabajo funcionaron como engranajes de un recorrido de integración y movilidad social ascendente, pero hoy ese vínculo se ha resquebrajado”.