En diálogo con El Repaso, consideró que la estrategia del oficialismo presenta inconsistencias de fondo. En ese sentido, explicó que "la preocupación principal es que el Gobierno no logra bajar el riesgo país. Para bajarlo necesitás juntar muchas reservas. Se supone que las reservas brutas están en $49.000 millones de dólares, con lo cual son bastante elevadas. No obstante, no tiene impacto en lo que es el riesgo país".
El horizonte financiero de la Argentina muestra vencimientos de deuda severos para la segunda mitad de la gestión. Según Burgos, el propio equipo económico reconoce la fragilidad de la situación para el período 2027-2028, y es allí donde las empresas públicas entran en el tablero como moneda de cambio.
"Plantearon un poco un escenario en el cual ellos, si efectivamente reconocen que la situación financiera —o sea, la deuda que tiene que pagar el Estado nacional en 2027 y 2028— es bastante complicada, ellos prevén que efectivamente una parte de la plata podría venir, bueno, se supone, de privatizaciones", afirmó.
El analista no dejó pasar la ironía de que sea el propio ministro de Economía quien deba resolver este encuadre: "Que Caputo tenga que resolver ese problema es un poco como cuando Cavallo tuvo que resolver la convertibilidad del 2001, ¿no? Se lo llevó puesto".
Seguido, Burgos enfatizó que el sector productivo y laboral solo aparece en el discurso oficial bajo lógicas de quita de derechos o situaciones insólitas.
"De lo laboral se habló sólo con el tema de la reforma laboral, en el cual se perdieron muchos derechos de los trabajadores", y recordó que "el único momento en que se habló de las pymes habló fue paradójicamente con la estafa de $LIBRA. El argumento en el tuit originario de Milei era que esa criptomoneda iba a servir para financiar las Pymes en Argentina".
Finalmente, el economista concluyó que el Gobierno insiste con recetas del pasado, apostando a que el ordenamiento de las variables macroeconómicas impacte mágicamente en la sociedad. "Están muy orientados a que la macro resuelva la micro, o sea, buscar un 'derrame', se llamaba eso en los años 90. Y ese derrame de la economía, de la misma manera que en los años 90, no llega. No podemos sentarnos a esperar esa cascada de agua fresca no va a llegar porque evidentemente antes alguien hizo un desvío de esa cascada y se está quedando con la plata. Abajo no llega", ironizó.