En diálogo con La Siesta es Sagrada, al ser consultado sobre su actualidad artística, el músico se auto definió como “muy diverso”. En ese sentido, recordó que “el mismo disco que tenía ‘Lo atamos con alambre’ tenía canciones como ‘Chupetines y acuarelas’, o ‘Puede verme’, que hacían referencia a momentos terribles que vivimos, como las Malvinas y la dictadura; otros con canciones de amor".
"Los que me siguen saben que lo mío ha sido siempre la juglaría: cantar las bodas, los entierros, los bautismos, lo que nos pasa", explicó entre risas. Seguido, destacó su independencia económica de cualquier espacio partidario: "Para el que ya de antemano quiere decir 'ensobrado', yo me banqué siempre como un trovador. El secreto de eso es precisamente no subirse al tren de ninguna moda. Lo que ves de mi repertorio es auténtico", subrayó.
Si bien reconoció que tiene ideas alineadas con el pensamiento "peronista, nacional, popular y colectivo", aclaró que su arte jamás nace desde el rencor. "Lo que no podés acusarme nunca es de querer el mal del otro. Como la mayoría de la gente que me rodea, ninguno desea el mal ajeno", sostuvo.
Los conciertos serán el próximo sábado 4 y 11 de julio en el Centro Cultural Islas Malvinas, calles 51 y 19 en la capital bonaerense con entrada libre y gratuíta.