Un estudio semestral de fragilidad laboral, realizado por el Centro de Innovación de los Trabajadores dependiente del CONICET registra que 4 de cada 10 jóvenes sufren inestabilidad laboral en Argentina.
En contacto con Radio Provincia, Sonia Balza, doctora en Desarrollo Económico, integrante de CITRA (CONICET-UMET) denunció que “los problemas más graves en el mercado de trabajo pegan con más fuerza en la juventud” y reflexionó que si bien “siempre los niveles de inserción laboral fueron más pronunciados en la población hasta 29 años, ahora se observa que son usados como materia descartable. Y si los cruzas con la cuestión de género, la cosa se agrava más”.
La especialista explicó que el sondeo complejiza su análisis contemplando “la subocupación, la entrada y salida a los programas de empleo” y detalló que del análisis de los datos se desprende que “el modelo económico de retribución de la riqueza en favor de lo que más tienen” afecta directamente a los jóvenes.
Asimismo, agregó que “si miramos a las mujeres jóvenes el impacto es mayor” porque la “inestabilidad laboral pesa mucho más en las jefas de hogar, que son las principales encargadas de los cuidados. Y esto encierra un cuadro de situaciones bastante preocupante”.
Seguido, agregó que “más de la mitad de la población se inserta hoy en trabajos que no están protegidos por las leyes laborales” y advirtió que si bien “no es un proceso novedoso” ahora se está dando “una aceleración del deterioro de las inserciones laborales”.
Finalmente consideró que esta realidad no puede ser abordada por la Reforma Laboral porque “va por carriles diferentes” y advirtió que esta norma no es novedosa, porque ya se implementó en los 90.
“Es una revancha de clase”, denunció y continuó: “Es un ataque contra el trabajo. Ya lo vivimos en los 90. El discurso no tiene nada de novedoso. Y pertenece a un proyecto de país que tendrá un efecto disciplinador sobre los trabajadores”.