Por Radio Provincia, afirmó que las tareas en la autopista Buenos Aires-La Plata “vienen en plena ejecución, con dos frentes de obras en la misma calzada”, como son “la construcción del cuarto carril entre Ciudad Autónoma y Hudson, y la preparación del sentido descendente”. El funcionario destacó que las iniciativas “permitirán mayor fluidez y disminuir el tiempo de tránsito”.
Arteaga dijo que esas tareas se suman a una serie de obras para mejorar las condiciones de la traza, como “la repavimentación de punta a punta para dejarla en condiciones de transitabilidad”. Seguido, precisó que “el cuarto carril va a mejorar los tiempos entre La Plata y Buenos Aires, ya que estaremos aproximadamente en 55 minutos, (hoy, sin ningún inconveniente, se tarda 70)”. En tanto, adelantó que “si la economía lo permite, vamos a construir el tercer carril entre Hudson y La Plata”.
El titular de la empresa bonaerense dijo que “se trabaja de noche”, por lo que “no va a haber cortes de tránsito”, aunque sí “un balizamiento prolongado de ejecución de obra”. No obstante, formuló que se llevará adelante esa medida preventiva “cuando tengamos que poner el puente en la bajada de City Bell, por la utilización de grandes maquinarias y personal trabajando”. Enfatizó que “se trata de una obra emblemática que se debió haber hecho hace 25 años y la está terminando éste Estado provincial”.
En cuanto a los plazos de ejecución, mencionó que “el cuarto carril ascendente, que está en obra ahora, seguramente esté terminado para antes de diciembre”, mientras que “el descendente nos va a llevar bastante tiempo del año que viene; y si podemos licitar y adjudicar el tercer carril, va a llevar mucho tiempo del 2027”.
Tras denunciar que AUBASA ha sido “discriminada arbitrariamente” en las licitaciones para la privatización de las rutas definidas por el gobierno nacional, Arteaga señaló que “seguramente” se instalen nuevas cabinas de peaje en las trazadas asignadas.
De todos modos, planteó que “ojalá las adjudicaciones puedan solucionar el caos y deterioro que tiene las rutas nacional en la Provincia, fundamentalmente las ruta 3 y la 5, que son las que tienen mayor accidentología, pero tampoco hay que olvidarse de la 226 ni de la 205”. Formuló que, pese a que “seguramente aumente el costo de funcionamiento, es la forma elegida para la administración de estas arterias”.