En contacto con Radio Provincia, Silvia Daria, museóloga y responsable del Museo Eva Perón en esa Unidad Turística marplatense aseguró: “Ahora estamos con la esperanza de que Buenos Aires se haga cargo del complejo o litigue el pedido de traspaso en la justicia, porque tiene justa razón” dado que “la mayoría de las hectáreas las donó la Provincia”.
Sin embargo, mientras tanto, en medio de una ola privatizadora, el gobierno nacional –actual administrador del complejo- formalizó los pases a disponibilidad de 58 trabajadores del hotel de Chapadmalal y 19 del complejo Embalse dejando sin custodia las instalaciones.
Daria recalcó que el gobierno nacional “nunca dijo nada” oficialmente sobre el futuro de estas construcciones, y solo manifestaron la voluntad de “modernizar” el lugar “para tener más ingresos”.
Pero contrapuso que, si ese era su interés “no era necesario despedir a los 58 custodios del complejo marplatense” y ponderó que esos trabajadores “ayer fueron a trabajar y piensan seguir yendo a pesar de estar en disponibilidad; porque hay mucho patrimonio ahí adentro”. “No lo van a dejar solo porque está equipado con lo necesario para su funcionamiento. Es abandonar un lugar porque se les dio la gana. Es una locura”, explicó.
Asimismo criticó la intención de la administración libertaria de concesionar el espacio por 30 años, dado que siempre los gobiernos que han optado por una administración privada del complejo lo han cedido por el tiempo que dura su mandato con la posibilidad de extenderlo uno o dos años más, sobre la siguiente gestión. Y, en ninguno de esos casos, “se pidió que se quitara a todo el personal del Estado, porque lo que se concesiona es la gastronomía y la limpieza del Hotel pero el cuidado de las instalaciones siempre estuvo a cargo de los empleados estatales”.
Seguido detalló que los edificios que el Gobierno pretende “abandonar porque sí” fueron declarados monumento histórico nacional y tienen “un patrimonio valiosísimo” porque los edificios están construidos con “ladrillos y piedras” argentinas pero “el resto de los insumos necesarios se trajeron del exterior”.
“Los pisos de parquet y toda la madera de los techos vinieron de Canadá, las cañerías y canillas vinieron de Europa, porque Argentina no tenía industrias que las hicieran. Y el sistema de calefacción y las lava secarropas vinieron de Alemania. Por lo tanto cada lugar de ese complejo es parte de ese monumento. Y cada unidad tiene esos bienes”.