El domingo 24 de mayo, Yamila Cafrune protagonizará un ciclo de peñas llamado ‘Luna cautiva’, en homenaje a la celebrada composición de su padre Jorge, figura icónica del folclore nacional.
“Van a haber un montón de cantores y cantoras, y el ballet se llama El Pueblo”, comentó en diálogo con La Siesta es Sagrada. “Es una ciudad que quiero mucho, siempre me ha abierto los brazos y recibido muy bien”, acotó.
Luego dijo que “este es un momento de mucho laburo, no solo por el canto, sino de trabajar para poder cantar, me manejo sola por eso tengo el doble del trabajo y la mitad del tiempo: hemos tratado de no tener fines de semana libres y por suerte lo venimos logrando”.
Consultada respecto a la decisión de trabajar en forma autogestiva, aseveró que “después de 34 años de carrera ya sabés lo que querés y lo que no, lo bueno es cuando uno puede hacer las cosas como considera que noblemente deben ser”.
Luego, lamentó que la situación económica limita las posibilidades de que la gente concurra a los espectáculos por no poder pagar una entrada. “Para la cultura es una situación de mierda” dijo, respecto a la cancelación de festivales promovidos por el Estado y la crisis generada por el ajuste de Milei, la inflación y el creciente desempleo.
Por otra parte, celebró que este año “Cosquín para mí fue angelado absolutamente, el público de Punilla fue muy especial. No me importan los premios, el más grande que me llevé fue la plaza Próspero Molina de pie pidiéndome un bis que no era ni chacarera ni chamamé”, concluyó.