En el marco de la Cuarta Marcha Federal Universitaria, el rector de la Universidad Nacional de San Antonio de Areco, Jerónimo Ainchil, advirtió sobre las consecuencias del recorte presupuestario aplicado por el gobierno nacional.
“Pedimos la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario que fue aprobada dos veces el año pasado, porque la primera fue vetada y el Congreso insistió, y aun así han pasado más de 200 días sin que se ejecute”, señaló.
En diálogo con Radio Provincia subrayó que el golpe es especialmente grave porque la UNSAdA es una institución nueva: “Cumplimos 10 años, el desfinanciamiento tiene un impacto tremendo, porque el presupuesto se va construyendo a medida que se van consolidando las plantas docentes. Entonces, cuando nos producen el recorte, no teníamos aseguradas todas las carreras y actividades, estábamos construyendo aulas, laboratorios, adquiriendo equipamiento para ciencia e investigación. Tenemos becarios y los primeros investigadores”.
El rector explicó que “el recorte fue tremendo porque nos agarra en la etapa inicial, volver a recuperar el ritmo que traíamos va a costar mucho. Algunas obras se terminaron porque estaban lo suficientemente avanzadas, pero no pudimos incorporar personal para las tareas más básicas de mantenimiento”.
Seguido, manifestó que “elegimos el camino más institucional posible para dar una respuesta al planteo que desde el inicio hizo este Gobierno respecto de cómo ve las universidades y el recorte que iba a aplicar. Reclamamos pacíficamente, con marchas, pedimos dos veces leyes de financiamiento en los años que no hubo ley de presupuesto: 2024 y 2025”. Sobre la norma aprobada, explicó que “lo que hacía era fijar un piso para la Ley de Presupuesto de 2026. Al Ejecutivo le toca ver cómo designan las partidas” porque si quiere respuestas sobre eso “nos está pidiendo que gobernemos”.
Ainchil también destacó el rol de la universidad en la comunidad: “Es una localidad de 30 mil habitantes. De entrada hicimos un planteo que figura en nuestro proyecto. Somos una universidad regional que tiene dos cabeceras, una en San Antonio de Areco y otra en Baradero, con presencia en muchas localidades de alrededores”.
En cuanto a la matrícula, precisó: “Hemos estabilizado la inscripción anual en 1.300 alumnos, ya tenemos 900 graduados, las carreras más fuertes son Administración, Informática e Ingeniería Zootecnista. También tenemos ofertas de carreras más cortas, como tecnicaturas y diplomaturas”.
Finalmente, valoró el aporte de la Provincia: “Con la ayuda de ‘Puentes’ llegamos a distintas localidades, las clases se dictan en lugares que se han puesto en valor a partir de ese programa y eso nos da una posibilidad de llegada muy grande”.
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