En comunicación con “El Repaso”, por Radio Provincia, el jefe del Departamento de Ensayos No Destructivos, Pablo González Táboas, informó que junto a un grupo de directivos del INTI organizaron el encuentro “Argentina Productiva” para hoy a las 13 y “nos encontramos que las autoridades -del instituto- y los funcionarios del gobierno nacional decidieron que no se podía utilizar el auditorio para una actividad con empresarios del sector privado; industriales, textiles y alimenticios".
“Decidimos improvisar un evento -contó- porque los empresarios vinieron igual y pudimos hacer en la puerta algo similar a lo que nosotros planificamos. La verdad que es una cosa de locos, que el gobierno les haya cerrado la puerta a los empresarios del sector privado, la verdad que es muy llamativo”.
Además, explicó que “muchos empresarios, sobre todo los pymes, no tienen capacidad para tener laboratorios, plantas pilotos o equipos de diseño propios entonces ahí es donde se apropian de buena manera del INTI. Nosotros trabajamos mucho con ellos día a día, pero se ve que esos empresarios, que ponen en juego su patrimonio, sus historias familiares, sus plantas, no son de interés de este gobierno”.
Por otra parte, González Táboas dijo que actualmente son 2.100 empleados en el INTI y que en lo que va de la gestión Milei “se perdió el 30% de los trabajadores” por retiros voluntarios o bajas de becarios o de monotributistas. “Además -agregó- el problema que hoy tenemos es que se van a efectivizar despidos, entre 500 y 1500 personas, algo impensado. Es directamente dejar al instituto sin actividades”.
A continuación, el entrevistado advirtió que “el conflicto del INTI representa el conflicto de la industria. Hoy tenemos en el país una industria que está con una capacidad instalada muy baja, en algunas, como la textil, por ejemplo, el 30%. Quiere decir que tenés 10 máquinas pero solo tenés trabajo para tres. Eso la verdad que es lamentable”,
Por último, señaló: “Es
súper desgastante entrar todos los días a trabajar y tener un camión de la Policía Federal o encontrarte una barra de gendarmes que te están vigilando y encima la incertidumbre de saber que cualquier día de estos caen los telegramas de despido”.