El doctor en Física Sebastián Tognana, investigador de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC), del CONICET y de la Universidad Nacional del Centro, se refirió al estudio que lleva adelante sobre la presencia de microplásticos en el arroyo Langueyú de Tandil.
“Son residuos plásticos de tamaños muy pequeños, se producen por la actividad del hombre que pueden ser de la degradación de los neumáticos en las calles, de los residuos plásticos en el ambiente, como las bolsas, o los que se producen en los efluentes de las plantas de tratamiento”, explicó.
El investigador señaló que el equipo estudió el arroyo que recibe efluentes de las plantas de tratamiento y que “encontramos que éstas son las principales fuentes de contaminación”. En ese marco, destacó que “dentro de los microplásticos, muchos son fibras, pequeños hilos, esto sucede porque muchos provienen de la ropa que usamos que generalmente tienen alto porcentaje de material sintético. Esa es una de las principales fuentes, la mayoría de los microplásticos son fibras”.
Tognana advirtió que estos contaminantes “flotan en el agua, se trasladan a lo largo de arroyos, ríos y llegan al mar”, lo que amplifica su impacto ambiental.
Respecto de las técnicas aplicadas para mitigar el problema, detalló: “Aplicamos técnicas que permiten aglomerar y sedimentarlos como la electrocoagulación. También mediante carbones magnetizados que se adhieren a los microplásticos”.
“Muchos son fibras, pequeños hilos que provienen de la ropa que usamos que generalmente tiene alto porcentaje de material sintético”, reiteró, subrayando la necesidad de tomar conciencia sobre el origen cotidiano de esta contaminación.