Por Radio Provincia, la periodista colaboradora del New York Times, sostuvo que "me llamó mucho la atención no sólo lo que hizo Agostina Páez, que fue muy brutal, si no también la conversación que se disparó". Explicó que "cuando estuve en Brasil y leí los diarios, advertí que había un contraste muy grande entre cómo se trataba el tema en Argentina y en Brasil", donde "con mucha razón y en relación a la historia y la legislación que tiene Brasil con el racismo, fue tomado de una forma muy seria e indiscutible".
Lucía Cholakian Herrera dijo que "me llamó mucho la atención la gran distancia que había entre la conversación que estabamos teniendo en ambos países", debido a que "en Argentina había una visión optimista y celebratoria porque Agostina volvía a la Argentina pero después se involucraron Marcela Pagano, Alberto Fernández, Patricia Bullrich". Todo ese contexto "no tenía nada que ver con lo que pasaba en Brasil, donde la fiscal decía con muchísima seriedad que esto era inaceptable y pedía que se entienda en la dimensión que el caso tiene para ellos".