Leonardo Alaniz de la consultora Scentia analizó que el consumo en Argentina “está tranquilo desde las elecciones (de medio término) y le cuesta repuntar en total. Y si bien venimos en un camino de recuperación en algunas canastas, para otras está un poquito más complicado” porque “el ajuste se realizó y ahora hay una nueva realidad sobre la que estamos construyendo”.
En contacto con Radio Provincia, el analista consideró que esta situación mucho tiene que ver con “el poder adquisitivo de la gente” y “la pelea entre la inflación versus el aumento de los salarios que está pasando por un momento de estrés”.
Un informe de la consultora mostró un retroceso del 3.4% en las ventas en supermercados y mayorías en comparación con el mismo mes del año pasado. Allí se analiza que la inflación de los últimos meses quita poder de compra de los consumidores, explicación que contrasta con la del oficialismo que entienden que esta caída es producto de un cambio de hábito de los ciudadanos.
Alaniz contó que desde la consultora “medimos el e-commerce y todos los canales de consuno masivo (autoservicios de barrio, asiáticos, almacenes y kioscos)” y desagregó que “hay mucha heterogeneidad en las categorías de esas canastas”.
“Medimos entre 8 y 9 canastas: Alimentación, Bebidas, Cosmética, Limpieza del hogar, Higiene personal… etc. Y vemos, por ejemplo, que el rubro Alimentación tuvo un 1.5% de aumento” detalló. Y aclaró que “en general” se observa que “la capacidad de compra está complicada porque los gastos fijos del hogar fueron ganado espacio en la billetera”.