Yenny Flores, referente de la cooperativa libertad detalló que desde hace 7 años trabajan en el formato cooperativa ya que “antes no podíamos habilitar los talleres y trabajamos en la clandestinidad". Sin embargo, destacó que luego de poder organizarse, “cosa que nos costó tiempo, trabajo y dinero”, pudieron trabajar de manera sostenida, a pesar de que "las malas decisiones políticas de este Gobierno nos golpea con todo”.
Según el informe del SIPA se perdieron 20 mil empleados registrados en el rubro y se achicó la planta de trabajadores de todas las fábricas textiles.
En este aspecto, Flores indicó que con la decisión de la apertura de las importaciones que tomó el gobierno nacional “la gente elige la ropa más barata y eso nos golpea de lleno porque los costureros y costureras nos quedamos sin tareas”.
Seguido, denunció que “es un Gobierno desleal porque hasta las pequeñas textiles han quebrado”. Asimismo, dijo que la situación “está peor porque nos golpea por todos lados, no sólo con la libre importación sino con la persecución a la migración”, al tiempo que explicó “sacó tantos derechos que se consiguieron con lucha como el Salario Complementario que era el Potenciar y hoy está congelado. Hemos sufrido aumento de alquileres, gas, luz, agua y eso no pega con todo”.
Por último, Flores, indicó que “la importación de telas baratas”, también atentan contra las fuentes de trabajo porque todo el trabajo que conllevan confeccionar ropa “cuesta la mitad”.