El día después de la emergencia climática desatada en las costas bonaerenses, Alejandro Acciaresi, jefe del operativo de Guardavidas de Mar Chiquita aclaró que lo acaecido ayer “no se trató de una ola -y mucho menos de 5 mts.- sino que se fue el “encuentro entre dos corrientes -una cálida y otra fría- que se chocan y generan una masa de agua que ingresa hacia el continente” e impacta en las playas y balnearios de manera diferente.
La marea meteorológica irrumpió de manera repentina en las playas de la costa bonaerense y en Mar Chiquita, arrastró a decenas de personas. El evento climático provocó el deceso de un joven mientras que una persona sufrió un infarto y pudo ser reanimado por los guardavidas costeros y otras 34 resultaron heridas y debieron ser trasladadas.
En contacto con “Napalm” por Radio Provincia, Acciaresi consideró que lo ocurrido fue “algo inesperado, nuevo. Y, por eso estamos tratando de aprender, entender y analizar. Hace casi 20 años que trabajo en estos operativos. Nunca vimos algo así”.
“Entendemos que es un evento que no es esperable, ni habitual. Hay un registro similar del año 2022 y después otro de la década del 50”. Y enfatizó que la recomendación para los veraneantes “es que no entren en pánico” dado que “el evento está definido como poco frecuente y excepcional”.
Seguido, recapituló que “en la costa del sector sur donde soy coordinador impactó de manera diferente, por la geografía, la topografía y la extensión de las playas” y puntualizó que el mayor impacto se dio en los balnearios que “tienen una extensión de terreno chico, poca playa y en su parte posterior tienen un murallón, acantilado o defensa costera que no permite que el agua se escurra” porque “ocurre como un fenómeno similar a tirar un balde de agua en una caja”.
En ese marco, ponderó que “ante una situación imprevista y desconocidas, los guardacostas no somos improvisados pero podemos improvisar. Y el compromiso con la vida y el cuidado de las personas, dentro de la emergencia, fue total. Los únicos que no estaban en un caos eran los chicos y chicas que trabajan en nuestro sector”.
Sin embargo, “hoy no hay ningún fenómeno fuera de lo esperado. Es un día nublado con viento de sudeste, con probabilidad de lluvia. Así que después del día de ayer viene bien un poco de paz y tranquilidad. Hay que juntar fuerza para los días que vienen que volverá el calor, la gente y el trabajo; y para eso estamos”, cerró.