En contacto con “Es un Montón”, por Radio Provincia 1270, el pediatra y docente universitario evidenció que las cardiopatías pediátricas son una de las principales causas de mortalidad infantil y “es reductible a partir de un diagnóstico oportuno y a tiempo”.
En este aspecto, subrayó que una vez diagnosticado los pacientes “con tratamiento puede evitar el fallecimiento de los niños, sobre todo porque se aborda durante el primer año de vida con intervención quirúrgica”.
Sobre el funcionamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas, explicó que “siempre se ha atendido en centros de alta atención pediátrica", aclaró el especialista sobre lo que agregó: “Es un programa que desde 2008 se especializó y jerarquizó”, en tanto que en 2022 se aprobó la ley de Cardiopatías Congénitas y “garantiza a las familias acceder a un diagnóstico temprano desde dentro de la panza de las mamás” y ha “contribuido a la baja de la mortalidad en Argentina”, hecho que le permitió al país ser reconocido a nivel internacional.
Seguido, Trotta amplió que “el programa generó un circuito de atención de los pacientes con diferentes nodos de complejidad creciente desde el interior del país hacia el hospital Garrahan”, entonces “cuando se detectaban estas cardiopatías podían ser atendidos en los centros de menor complejidad hacia los centros de mayor complejidad y se redujo a cero las listas de espera, y esto fue lo que desarticuló el gobierno nacional”, enfatizó.
Más tarde, denunció que "el Gobierno desarticula pero no propone nada a cambio". Seguido, planteó que "su estrategia es reducir la capacidad del sistema sanitario", al tiempo que advirtió que "despidió a todos los profesionales médicos que atendían en la categorización de pacientes, y dejó sólo al personal administrativo", de modo que "le resta efectividad (al programa) y genera muchas preocupaciones”.
En otro aspecto, el exdirector del hospital Garrahan, sostuvo que ante el desfinanciamiento y desarticulación que realiza el gobierno nacional “formar nuevos profesionales es muy costoso”, sobre todo “en tiempo de aprendizaje”, a lo que agregó que “por más que el gobierno nacional pretenda generar en la opinión pública que esto sigue igual, no es así”.
Por último, advirtió que esta medida “impacta en en los indicadores sanitarios, en la mortalidad infantil y en la calidad de vida de los pacientes. Estas decisiones van en contra del derecho a la salud y en contra del bienestar, no es distinto a lo que viene haciendo en otras áreas”.