En contacto con “Es Un Montón” por “Radio Provincia” Natalia Volosín, abogada especializada en causas de corrupción aseguró: “Me entusiasma” la idea de que Diego Spagnuolo, ex director de la ANDIS se acoja al régimen de “arrepentido” en la causa que investiga la posible comisión de coimas en el organismo que dirigía.
La doctora y magister en derecho por la Universidad de Yale aclaró que se trata de la figura de “imputado colaborador” y agregó que su uso “sería una buena alternativa para poder develar cosas que de otro modo van a ser muy difíciles de entender”.
Por otra parte, Volosín dijo que es “es importante señalar” que hasta el momento “no está claro si él va a estar imputado en la causa” y ponderó la decisión de la justicia de demorar esa situación y ocuparse primero de “juntar la documentación, profundizar la investigación patrimonial de los señalados y cruzar las contrataciones públicas con lo que surge de los audios para componer un panorama de la situación; antes de definir a quién indagar, o sugerirle la posibilidad de ser imputado colaborador”.
Además, explicó que esta decisión también busca garantizar los derechos de los implicados porque “no se puede citar como testigo a alguien que luego termina como imputado” porque “el testigo tiene obligación de decir verdad y el imputado puede mentir” en el estrado.
Seguido, aclaró que en la justicia “los audios no prueban nada. Son como los cuadernos de Centeno” en la causa judicial caratulada Fernández, Cristina Elisabet y otros s/ asociación ilícita y entonces la justicia lo que debe hacer es “probar lo allí dicho con otros elementos”.
Por lo tanto, “si Spagnuolo quisiera acogerse eventualmente a la figura de imputado colaborador debiera aportar elementos que permitan esclarecer los hechos, encontrar el producto del delito para recuperarlo y/o identificar a otros involucrados, siempre en relación a personas con una responsabilidad igual o mayor a la de él (nunca menor). Y eso le redundaría en una baja de la pena”. Pero reiteró que en ese caso “hay esperar a que sea imputado”.
Al mismo tiempo analizó que “si había una organización que extraía coimas del ANDIS parece bastante claro que él participaba de esta situación o de mínima tenía conocimiento porque eso es lo que surge de los audios. Y eso lo enfrenta con la comisión de otro delito, que es el de omisión de denuncia; dado que los funcionarios públicos están obligados a denunciar delitos de acción pública de los que toman conocimiento”.
Y por lo tanto concluyó que “los casos de corrupción son difíciles de probar si no tenés quien cuente lo que pasa, dado que ocurren en secreto y la gente toma recaudos. Pero, hay gente que es menos inteligente, comete errores” y en consecuencia esos delitos que se pueden acreditar de otra manera y allí lo que habrá que ver será “qué otros elementos van apareciendo para poder acreditar todos estos hechos”.